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LEANDRO PINTO: “QUEREMOS LA TITULARIDAD DE LA ESCUELA Y QUE TENGA AGUA”
NOTA
Por: Carlos Ormeño Palma / 27 Feb 2017


Leandro Pinto Le Roux es director de fotografía y realizador de documentales. Su primer largometraje como director es “La Señal”. Este documental habla sobre la educación en una escuela rural ubicada en la Reserva Salinas y Agua Blanca en Arequipa. La cinta fue acreedora del fondo del Ministerio de Cultura del Perú para documentales y desde entonces ha ganado en el Festival de cine de Lima y en el Festival de cine de Trujillo.

Cortos de Vista conversó con el director del documental.

                                                            

Estás viviendo en Arequipa, pero la escuela está en una zona alejada ¿cómo llegaste a ellos?

Trabajé hace diez años en un documental sobre la reserva y mi esposa trabajaba en una ONG que hace proyectos en la reserva de Salinas. Después, me llamaron del Gobierno de Educación de Navarra para hacer otro documental. Me pedían hacer un paralelo de las realidades educativas de colegios rurales. Su objetivo era combatir la deserción escolar que estaba provocando la crisis de España en el 2005. Querían mostrarles a los niños que hay realidades mucho más duras y que aún hay ímpetu para estudiar. Pero, muchos niños en zonas rurales del Perú van a la escuela porque les dan un plato de comida. Definitivamente los chicos tienen una conexión con la educación, pero no había forma de linkear eso con lo que me pedían. Yo creo que el documentalista es como un abogado, tienes que tener una relación de extrema confianza con el tipo que te pide el trabajo. La cuestión es que su intención era otra. Suena necesariamente violento, pero me pedían un documental sobre “pobrecito el indiecito” y no era eso lo que encontré.

 

¿Cómo comenzó tu relación con la escuela?

Si bien tenía una vinculación con el lugar, no tenía relación con la situación educativa. Empecé buscando colegios y la gente que trabaja por la zona me decía: “tienes que conocer al profesor Julio”. Todos me decían lo mismo (risas). El director del SERNANP me lo presentó. El día que nos conocimos nos enamoramos (risas). Julio tiene una metodología que ni siquiera la puede reconocer como propia porque es natural para él. Me enganchó también el conocimiento que tenían los niños, la educación sexual a tan temprana edad… Cualquier persona que trabaja en zonas rurales, sabe que cuando vas a hacer algo… tienes que obtener lo que se llama la “licencia social” de la gente. Se tiene que entender cómo es la comunidad a la que se va a ir. Nosotros no solo necesitábamos hacer registro de lo que pasaba con los niños, sino también de la situación de la represa. Lo más difícil fue entender a la gente afectada por este problema, están muy golpeados. Durante años les han ido con cuentos. Lo más importante para nosotros fue hacerles entender que cualquier beneficio que les íbamos a dar iba a ser ejecutado a través de los niños. Y así fue. Estamos en contacto con muchos organismos del Estado e instituciones.

 

El documental presenta unos dibujos y sonidos de los mismos niños, ¿cómo nació la idea de incluirlos?

Era la base del proyecto. Al entrevistar a un niño, siento que la cámara es un obstáculo. Así no hay forma de sacar un gramo de honestidad. Ahora veo un documental donde entrevistan a un niño rural, el niño contesta y me parece que miente. Cuando hay un distanciamiento cultural demasiado grande entre el entrevistador y el entrevistado es muy difícil conseguir veracidad a través del lenguaje verbal, sobre todo cuando hay una diferencia idiomática y en el Perú la hay. Es muy difícil para un niño expresar sus ideas con un idioma que recién está aprendiendo. Hablé con una amiga, Roxana. Ella trabaja en arte terapia con niños y adolescentes. Desde que nos conocemos hemos hablando de sus pacientes y las diferencias educativas que hay. Empezamos a pensar mucho lo que queríamos hasta que un día vi un comercial gringo con animaciones y dije: “Claro, qué imbécil he sido” (risas). Después, vi el documental “Buscando a Sugar Man”, que tiene muchas partes con animación. Era una forma muy creativa de informar. El objetivo era que los niños construyan el discurso del docu y así fue. Ahí entra el trabajo del profesor Julio: enseñar a los niños a través de lo que ellos conocen de la naturaleza. Desde que hicimos el proyecto, supimos que las animaciones iban a cubrir un tercio de la película y que iban a desplazar a las entrevistas convencionales.

 

¿Cómo es tu contacto actualmente con la gente del documental?

Cuando nos fuimos fue un mar de lágrimas, porque sabían que no nos iban a ver tan seguido.  Nos cuesta ir hasta allá. No hay transporte público que te lleve hasta ese lugar. Aun así, seguimos en relaciones. Tenemos una gran meta, que el colegio obtenga su titularidad para poder construir un albergue nuevo.

 

Sin contar los festivales y los premios ganados ¿cuáles son los mejores resultados de la película?  

Lo más maravilloso que ha pasado con la película es que hemos conseguido empresas privadas que financiarán la construcción del albergue. Tenemos una cementera, otra empresa de tubería, el arquitecto más caro de Arequipa que nos va a hacer el diseño ecológico sustentable, pero no podemos arrancar porque no tenemos la titularidad del colegio.

 

¿Por qué?

El conflicto es que la escuela está en la zona del pueblo. A EGASA no le interesaba en lo absoluto así que negociaron el lugar por dos por cincuenta. En los otros terrenos, la gente se puso brava porque sabían que ahí sí iban a construir la represa y les pagaron más. Cuando el dueño de la tierra donde estaba la escuela y la comunidad se entera de esto no firman el boleto de compra y venta. A los abogados de EGASA les llegó y la construcción terminó de hacerse. Tenían el título de propiedad de la represa, que era lo único que les importaba y no hicieron nada más. Saben que el propietario de la tierra no va a tener plata para contratar a un abogado para enfrentarse con ellos. Nadie se hizo cargo del litigio y el Ministerio de Educación no tomó cartas en el asunto.

 

Entonces… cuando los niños terminan, ¿tienen un reconocimiento por las clases?

El colegio como tal existe, es la escuela 40599. Lo buscas en el ministerio y aparece, pero lo que no hay es la titularidad del terreno. La escuela no existe físicamente… solo en papeles. El Ministerio no tiene un título de propiedad de esa escuela.

 

¿Y el lugar en donde está ahora a quién le pertenece?

Pertenece a la comunidad. Pero no hay documentos oficiales de eso. La represa ocupa como cinco mil hectáreas. Cortó pedazos de diferentes propietarios y negoció -como hace el capital- con cada uno, lo cual está mal. Esos lugares tienen tradiciones culturales que son muy diferentes. La palabra pesa muchísimo, las tierras se heredan de padres a hijos, las conquistas ganadas por las comunidades vuelven a la comunidad propietaria de la tierra. Entonces no puedes negociar así. El objetivo es que todo sea propiedad privada para que todo sea vendible y que suceda lo mismo que sucedió aquí. Los llenan de miedo y terminan vendiendo. Es muy duro. Nosotros no pretendemos meternos en el litigio. Lo único que queremos es que los doscientos metros cuadrados de la escuela sean titularizados a nombre del Ministerio de Educación para que pertenezcan a la escuela. Queremos hacer el albergue porque el edificio en donde está, le corresponde a la comunidad de madres. No soy ángel guardián de nadie, pero nosotros obtuvimos mucho de ellos y es una cuestión de trueque. Es una forma de devolverles una parte de lo que nos dieron. Por más que el profe nos diga que nuestra tarea ya está cumplida nosotros queremos la titularidad de la escuela y que tenga agua. Es un insulto a la raza humana que una escuela que esté a cien metros de la bocatoma de una represa y no tenga agua.

 

En marzo, “La señal” se proyectará en la Biblioteca Nacional del Perú y formará parte de la competencia oficial del festival de la ICAIC en Santiago de Cuba y el Festival de Cine de Barranquilla. En abril, estará presente en el Festival de Cine Peruano de París.

 

Las favoritas de Leandro:

Película extranjera: “Underground” de Kusturica, “Paris is burning” de Jennie Livingston y “Tempestad” - Tatiana Huezo

Película peruana: “Paraíso” de Héctor Gálvez y “Los gigantes, Alcibiades y el bosque de piedras" de Miguel de la Barra

Director: Kim Ki-duk

Actor: Jean Louis Trintignant

Actriz: Juliette Binoche

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